El crédito comercial: un riesgo de primer orden
Para las empresas activas en el B2B, el crédito concedido a los clientes representa un riesgo de primer orden: la quiebra de uno o varios clientes es la causa de más de un cierre de empresa de cada cinco. Las insolvencias de sociedades libres de cualquier sospecha sorprenden a los gestores más aguerridos. Y las perspectivas económicas son inciertas. Protegerse contra el riesgo de impago es una prioridad absoluta.
Numerosos responsables de la gestión de este tipo de riesgo desean proteger su balance contra el impago. No obstante, no quieren someterse a límites de crédito impuestos. Asimismo, rechazan toda intromisión en su relación con los clientes a la hora de cobrar los créditos.
Una visión original de la protección contra el riesgo
A diferencia de las soluciones consideradas caras, pesadas y restrictivas, TCRe parte de la gestión autónoma del asegurado, que es quien determina por sí mismo los parámetros de su seguro. De este modo, TCRe respalda la gestión financiera de sus asegurados.
Este concepto reúne las necesidades de seguridad, desarrollo y perdurabilidad de la empresa. De hecho, TCRe tiene en cuenta los riesgos que pueden hacer peligrar su salud financiera, e incluso su supervivencia. De este modo, la empresa puede concentrarse mejor en incrementar su cifra de ventas.
|